miércoles, 4 de mayo de 2016

10 cosas que odio de ti.

Pasa que llega ese momento en el que encuentras a una persona de la que siempre te has protegido. Aquella que te rompe los esquemas y decide que estar de paso por tu vida es mejor que quedarse para siempre. Aquella que hace que rompas a reír, pero también a llorar cuando se va. Y que luego se marcha sin despedirse y se lleva con él una parte de ti.
Resultó que esa pequeña parte que se llevó era una parte de mi corazón. Sí, suena a tópico, pero no lo es. Se llevó mis ganas de sonreír por nadie que no fuese él. Se llevó mis ganas de soñar un mundo en el que no estuviera él. Se llevó la mejor parte de mí y no tiene intención de devolvérmela.
Por eso, odio la forma en la que me hace sentir aun cuando ya no está conmigo.
Odio la forma que tiene de sonreír y hacer que yo sonría con él.
Odio la capacidad que tiene de hacerme dudar de si estoy en un sueño o es real lo que vivo con él.
Odio la forma en la que me mira porque me hace sentir como si fuera la única en su vida y no es así.
Odio la forma en la que me miente como si dijera la verdad.
Odio que me hable como si entre nosotros no hubiera pasado ni la más mínima tormenta.
Odio la manera en que se ríe porque, en el fondo de mi alma, algo me detona.
Odio que se muestre invulnerable ante cualquier cosa.
Odio su manera en la que todo parece que le da igual, que no le importa.
Pero, lo que más odio, es que no puedo odiarle lo más mínimo.

domingo, 1 de febrero de 2015

El amor platónico es el más verdadero.

Daría muchísimas cosas, hasta las que no están a mi alcance para poder verte de cerca, tenerte a centímetros e incluso llegar a oler tu perfume. Daría hasta mi vida si pudiera por verte una jodida vez y abrazarte tan fuerte que, con tan solo recordarlo, me hiciera sentir mejor.

Nadie sabe lo que siento y padezco cada vez que te veo. Nadie tiene la más mínima idea de lo que te amo y lo que daría por ti. Nadie es capaz de imaginar las veces que he pensado en ti en tan solo un día. Nadie, de verdad. Quizá las personas que comparten mi pasión pueden entenderlo y, a veces, ni así.

Pondría la mano en el fuego por ti con la certeza de que jamás me quemaría. Tendría la seguridad absoluta de que en tus brazos ni una bala podría atravesarme, ni siquiera rozarte a ti.
He sufrido y he callado tantas veces el daño que me hacen y me hago por amarte, que ya lo tomo como una ayuda para saber que mi amor por ti sigue ahí...intacto.

Por ti daría mi vida sin pensármelo dos veces. Seria capaz de hacer tratos con demonios solo para poder verte.
Mi única y gran necesidad en esta vida es abrazarte y decirte que te amo sin necesidad de ninguna pantalla. Y en ese momento estaría segura de que mis palabras te llegaron, que las escuchaste y sonreiste. Que te hizo pensar, aunque sea un segundo, que tú también me amas.

Eres mi única prioridad desde que tengo uso de razón y no me avergüenza ni lo más mínimo demostrarte que te amo y que estoy agradecida de que hubieses aparecido así, sin esperarlo, en mi vida. Eres la casualidad más bonita que me ha pasado y jamás me arrepentiría de amarte y dedicar toda mi adolescencia y parte de casi toda mi vida en ti.

martes, 5 de agosto de 2014

¿Suerte? Yo no tengo de eso.

Lo bonito que sería conseguir algo que te ha costado mucho. O también, hacerte con algo que querías desde que tenías uso de razón. Y digo sería porque yo aún sigo esperando por eso, por lo que desde que tengo uso de razón estoy ansiando tener.
Todo esfuerzo tiene su recompensa, pero a veces no es esfuerzo lo que se necesita, sino un poco de suerte. Esa que dicen que se consigue cuando encuentras un trébol de cuatro hojas, o cuando ves el primer diente de león en primavera. Esa que dicen que se consigue cuando llegan las 11:11 am, o incluso esa que dicen que aparece cuando encuentras una pestaña que se te cayó. Muchos mitos y muchas leyendas que nadie sabe si serán o no ciertas, ni si cuando soplas un diente de león pidiendo el mayor deseo que tuvieras.
¿Es que eso que llaman suerte existe? Yo no lo sé y otros muchos tampoco, pero si es cierto que existe a mi nunca se me ha acercado.

viernes, 14 de marzo de 2014

Te quiero...nunca lo olvides.

Si supiera que esta sería la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que esta sería la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos serían los últimos minutos que te veo te diría "te quiero", y no asumiría totalmente que ya lo sabes.
Siempre hay un mañana y la vida nos da una oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero y que nunca te olvidaré.

Así soy yo.

He reído solo para hacer creer a la gente que soy feliz. He llorado hasta quedarme sin lágrimas. He perdonado lo imperdonable. He tenido, tengo y tendré a las mejores personas cerca. He querido como nadie lo hará jamás. He sacado fuerzas de donde no las había. He hecho reír a la gente con mil tonterías. Me he comportado como una niña pequeña solo para llamar la atención. He sido el pañuelo de lágrimas de aquellos que han sufrido. Me he hecho la sorda para no oír lo que no quería escuchar, y la ciega para no ver lo que me dolería. He conocido el primer amor. He tenido enfrente al desamor. He tenido el coraje de decir lo que pienso. Me he tragado mi orgullo para no perder a personas importantes. Me he guardado cientos de lágrimas para hacer creer que soy fuerte. He tenido momentos de locura sólo para ver como la gente es feliz.

jueves, 6 de marzo de 2014

Cansada.

Cansada. Eso es lo que estoy. Cansada de toda la mierda que me rodea. Cansada de todas las personas que hay a mi alrededor que me hacen la vida imposible. Cansada de que la gente me joda sin motivo. Cansada de que hablen de mi como si de un trozo de mierda fuese. Cansada de que me traten como un trapo viejo. ¡Que yo también tengo sentimientos! ¿vale? Aunque no le de importancia a lo que me dicen y muestre una sonrisa irónica por dentro me está matando y haciendo que me quiera cada vez un poco menos. Cansada de los que hablan sin saber nada de mi. De los que van contando mierdas que no son verdad solo para echarse unas risas. Cansada de que se metan con la razón por la que hoy estoy aquí, viva. Cansada de que siempre metan a mi ídolo en todo, de que lo critiquen solo para hacerme daño a mi. Cansada de que digan que soy una niñata inmadura que escucha a un gay drogadicto. Cansada de ser siempre yo la mala de la película, la que no tiene sentimientos. Si no los tengo es por algo, y entre ellos esta la razón por la que no muestro como soy para que gente como vosotros me deis donde mas me duele. Que no puedo aguantar más gilipolleces de gente como vosotros. Y pensaréis que lo hacéis de broma, pero toda broma tiene un límite y vosotros lo habéis sobrepasado. ¿Os sentís bien por destrozar psicológicamente a una persona que llega a pensar que no vale una puta mierda? Enhorabuena, sois más hijos de puta de lo que pensaba.

domingo, 19 de enero de 2014

Siempre.


Te amaré siempre,
diga lo que diga,
haga lo que haga, 
sufra lo que sufra,
duela lo que duela,
pase lo que pase,
sea como sea,
de cerca o de lejos,
siempre te amaré.