domingo, 23 de diciembre de 2012

No soy perfecta.

Tengo días mejores, días peores, alegrías, penas, mil sonrisas, y mil lágrimas. Me puedo sentir sola, y estar rodeada de mucha gente, y viceversa, cometo muchos errores, pero cuando me equivoco, se rectificar. He aprendido a conformarme con lo que la vida me da, y ajustarme a ello, sin quejas. He aprendido a no perder el tiempo, a luchar por lo que de verdad importa, a soñar...pero a bajarme de las nubes a tiempo. He aprendido a querer, y he sabido lo que es sentirse querida. He aprendido a valorar los pequeños detalles, que hacen esta vida tan grande y plena. He aprendido a quitar el miedo, a saltar al vacío  y si fallo y caigo, volver a empezar. He aprendido a elegir, a valorar, a ver pasar trenes que no vuelven, pero coger otros que puede que me lleven lejos. He aprendido a disfrutar de lo que tengo, a querer todo eso que he conseguido. He aprendido a ser realmente feliz, porque por una vez en la vida, soy realmente consciente de ello; no tengo todo lo que me gustaría tener, pero quiero todo eso que tengo, porque tengo todo lo que necesito, y no puedo pedir más, no necesito nada más.
He aprendido que la vida es así, y que hay que reírse por todo, llorar con cualquier gilipollez. Saber disfrutarla, vivirla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario